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Agenda bíblica
octubre 2025
Do Lu Ma Mi Ju Vi
28 29 Santos Miguel, Gabriel y Rafael, arcángeles 30 Martes de la 26ª Semana del T.O Jerónimo 1 Miércoles de la 26ª Semana del T.O Teresita del Niño Jesús 2 Santos Ángeles Custodios 3 Viernes de la 26ª Semana del T.O Francisco de Borja 4 Sábado de la 26ª Semana del T.O Francisco de Asís
5 27º Domingo del T.O Atilano 6 Lunes de la 27ª Semana del T.O Bruno 7 Martes de la 27ª Semana del T.O Nuestra Señora del Rosario 8 Miércoles de la 27ª Semana del T.O Tais y Pelagia 9 Jueves de la 27ª Semana del T.O Héctor Valdivielso 10 Viernes de la 27ª Semana del T.O Tomás de Villanueva. Luis Beltrán 11 Sábado de la 27ª Semana del T.O Soledad Torres Acosta
12 Ntra. Sra. del Pilar - Ntra. Sra. de la Aparecida 13 Lunes de la 28ª Semana del T.O Eduardo 14 Martes de la 28ª Semana del T.O Calixto 15 Miércoles de la 28ª Semana del T.O Teresa de Ávila 16 Jueves de la 28ª Semana del T.O Margarita María de Alacoque 17 Viernes de la 28ª Semana del T.O Ignacio de Antioquía 18 San Lucas, evangelista
19 29º Domingo del T.O Pedro de Alcántara 20 Lunes de la 29ª Semana del T.O Irene de Tancor 21 Martes de la 29ª Semana del T.O Celina. Laura Montoya 22 Miércoles de la 29ª Semana del T.O Juan Pablo II. María Salomé 23 Jueves de la 29ª Semana del T.O Juan de Capistrano 24 Viernes de la 29ª Semana del T.O Antonio María Claret 25 Sábado de la 29ª Semana del T.O Crisanto y Daría
26 30º Domingo del T.O Felicísimo 27 Lunes de la 30ª Semana del T.O Vicente de Talavera y Sabina 28 Santos Simón y Judas, apóstoles 29 Miércoles de la 30ª Semana del T.O Narciso 30 Jueves de la 30ª Semana del T.O Marcelo de León 31 Viernes de la 30ª Semana del T.O Alonso Rodríguez 1 Todos los Santos
03/10/2025

Viernes de la 26ª Semana del T.O

Francisco de Borja

Lectura del libro de Baruc

«Al Señor Dios nuestro pertenece la justicia; a nosotros, en cambio, la vergüenza que hoy cubre el rostro de todo habitante de Judá y de Jerusalén, de nuestros reyes y gobernantes, de nuestros sacerdotes y profetas, y aun de nuestros antepasados. Porque hemos pecado contra el Señor: le hemos desobedecido, no hemos escuchado la voz del Señor Dios nuestro cuando ordenaba que nos condujéramos según los mandamientos que puso delante de nosotros. 
Desde el día en que el Señor sacó de Egipto a nuestros antepasados, y hasta hoy, hemos sido rebeldes al Señor Dios nuestro y no hemos prestado atención a su voz. 
Por eso han venido sobre nosotros tantos males, y la maldición con que el Señor amenazó a Moisés, su siervo, el día en que sacó de Egipto a nuestros antepasados para darnos una tierra que mana leche y miel. 
Así sucede en este mismo día. Pero nosotros no hemos hecho caso a la voz del Señor Dios nuestro, a todo cuanto hablaron los profetas que él nos había enviado, sino que cada uno de nosotros se ha conducido de acuerdo con las malas inclinaciones de su propio corazón, sirviendo a dioses ajenos y haciendo lo malo a los ojos del Señor Dios nuestro».

R/. Haciendo honor a tu nombre, sálvanos, Señor.

      Oh Dios, los paganos han invadido tu heredad, 
          han profanado tu santo Templo, 
          han reducido Jerusalén a escombros; 
          han arrojado el cadáver de tus siervos 
          como alimento a los pájaros del cielo, 
          el cuerpo de tus fieles a las fieras de la tierra. R/.

      Han derramado su sangre como agua 
          por toda Jerusalén y nadie los sepulta. 
          Somos la burla de nuestros vecinos, 
          la mofa, la risa de los que están cerca. 
          ¿Hasta cuándo, Señor? 
          ¿Estarás siempre airado? 
          ¿Estallará como el fuego tu celo? R/. 

      No esgrimas contra nosotros los pecados de antaño; 
          que nos llegue pronto tu misericordia 
          porque estamos exhaustos. R/.

      Ayúdanos, Dios salvador nuestro, 
          por la gloria de tu nombre; 
          líbranos, perdona nuestros pecados 
          haciendo honor a tu nombre. R/. 

Lectura del santo evangelio según san Lucas

En aquel tiempo, dijo Jesús: 
—¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los milagros que se han realizado en medio de ustedes, ya hace mucho tiempo que sus habitantes se habrían convertido y lo habrían demostrado llevando luto y ceniza. 
Por eso, Tiro y Sidón serán tratados en el juicio con más clemencia que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿crees que vas a ser encumbrada hasta el cielo? ¡Hasta el abismo, serás precipitada! 
El que los escuche a ustedes, es como si me escuchara a mí; el que los rechace a ustedes, es como si me rechazara a mí; y el que me rechace a mí, es como si rechazara al que me envió.

Ciclo
C
Año
Impar
Color
Verde
Semana Salterio
II
Cita del día

Las dos lecturas litúrgicas tienen en común un evidente rasgo penitencial. La constante conversión requerida por el discipulado exige que la dimensión penitencial esté siempre presente en nuestra vida cristiana. El durísimo juicio emitido por Jesús sobre las ciudades del lago constituye también una severa advertencia para quienes leemos la palabra del Evangelio, a fin de que no nos endurezcamos ni cerremos nuestro corazón a una verdadera escucha de la Palabra. Seremos más imperdonables que Sodoma y Gomorra, y más incrédulos que Tiro y Sidón si, habiendo encontrado la alegre noticia, permaneciéramos extraños, alejados, cerrados en nosotros mismos. Por el contrario, tanto el profeta Baruc como la enseñanza de Jesús nos invitan a que seamos capaces de confesar nuestro pecado, reconociendo al mismo tiempo la fidelidad y la misericordia de nuestro Dios.
Por eso debemos acoger de buen grado a quien nos exhorta a la conversión, haciéndonos constatar nuestros pecados e incitándonos a cambiar de vida. En los profetas, que a menudo nos resultan incómodos, la Palabra bíblica nos hace reconocer la voz de Dios, que nos habla y no quiere humillarnos de manera gratuita o deprimirnos, sino indicarnos el único camino de salvación. Éste es el de una incesante búsqueda de conversión y una lucha tenaz contra las fuerzas destructoras del pecado: «Cada uno de nosotros ha seguido los proyectos de su obstinado corazón dando culto a otros dioses y ofendiendo al Señor, nuestro Dios, con su conducta».

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Blanco Color que hace referencia a la resurrección de Jesús, siendo el color más solemne en la liturgia. Simboliza la alegría y la paz. Se usa durante el tiempo de Pascua y el tiempo de Navidad. Se emplea también en las fiestas y solemnidades del Señor no relativas a la Pasión, incluida la misa de la Cena del Señor del Jueves Santo, en las fiestas de la Virgen María y de los santos que no murieron mártires.
Morado Este color simboliza preparación espiritual. Simboliza humildad, penitencia, deseo y dolor. Se usa en Adviento y en Cuaresma, tiempos de preparación para la Navidad y la Pascua respectivamente. Además, en las celebraciones penitenciales y de difuntos.
Verde Este color simboliza esperanza, paz, serenidad y ecología. Es usado durante el Tiempo Ordinario, en los feriados y los domingos que no exigen otro color (solemnidades, fiestas de santos).
Rojo Asociado a la sangre y al fuego, es color del corazón: denota pasión, vida, pentecostés y martirio. Es usado principalmente en el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, Pentecostés y en las fiestas de mártires. Además, en la administración del sacramento de la Confirmación.

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