18 de diciembre, Día Internacional del Migrante
Una llamada a la dignidad humana y al amor cristiano
Cada 18 de diciembre la comunidad internacional conmemora el Día Internacional del Migrante, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para visibilizar las realidades de millones de personas que dejan sus hogares en búsqueda de seguridad, dignidad y mejores oportunidades, y para «resaltar la importancia de respetar y proteger los derechos humanos de los migrantes» en todo el mundo.
La migración, entendida como un fenómeno que forma parte de la historia de la humanidad, implica desafíos y oportunidades para los países de origen y destino, y demanda respuestas solidarias desde las familias, las comunidades y las instituciones.
Desde una perspectiva cristiana, esta jornada interpela a la Iglesia y a todos los fieles a reconocer en cada migrante no una estadística, sino una persona con rostro, historia y dignidad, y a recordar que «no hay verdadera justicia sin amor».
En este contexto, la primera Exhortación Apostólica del Papa León XIV, Dilexi te (“Te he amado”), publicada recientemente, ofrece un fundamento teológico y pastoral sólido para entender la migración a la luz del amor de Cristo a los pobres y marginados. La obra parte de la invitación del Señor a amar y acompañar a los más necesitados como expresión de la fe vivida.
En Dilexi te, el Santo Padre subraya que «Cristo amó a los pobres y los puso en el centro de la misión de la Iglesia» y que el amor cristiano no puede ser teórico, sino encarnado en gestos concretos de cercanía y justicia hacia quienes sufren exclusión o desplazamiento.
La exhortación nos recuerda también que la opción por los pobres y vulnerables —entre los cuales se encuentran tantas familias y personas migrantes— forma parte intrínseca de la identidad cristiana, porque en ellos «se revela el rostro sufriente de Cristo y se nos invita a reconocer en el otro a un hermano o hermana».
Este 18 de diciembre, Editorial Verbo Divino se une a la reflexión global invitando a profundizar en el significado de la migración desde la fe, a acoger la llamada a la justicia y la fraternidad, y a leer Dilexi te como un instrumento para orientar nuestra mirada y nuestras acciones hacia aquellos que buscan un lugar donde vivir con dignidad.

