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Miércoles de la 1ª Semana de Cuaresma

Anteriormiércoles, 24 de febrero de 2021 Siguiente

Lecturas Bíblicas
Jonás 3, 1-10
50, 3-4. 12-13. 18-19
Lucas 11, 29-32
Liturgia
Color Morado
Ciclo B
Semana Salterio I
Sergio y Roberto
Cita del día

En este tiempo litúrgico resuena constantemente la invitación a la conversión. ¿Cómo la acogemos? Puede ser una palabra que se pierde o encontrar en nosotros un corazón abierto que, herido e iluminado por la Palabra, reconoce el propio pacto con el pecado y decide un camino de vuelta a Dios. O puede que esta invitación nos deje indecisos: quisiéramos una gracia “barata”, pero con “efectos espectaculares”, y preferimos buscar confirmaciones convincentes, milagros y signos extraordinarios...
Jesús mismo es el “gran signo” del amor divino que no teme asumir el pecado para conceder la gracia al pecador. Signo del cielo es un Dios con las manos clavadas en la cruz, rendido impotente para otorgarnos la libertad. Mirarlo es el comienzo de la conversión.
Ante su rostro doliente, todos –los “paganos” como los ninivitas o “creyentes”, como los contemporáneos de Jesús– están llamados a decidir si cierran el corazón o se abren a una nueva vida. Muchos vendrán de remotas lejanías –desde el pecado, desde otras mentalidades, desde otras culturas– para aprender sabiduría del crucificado: aquí hay alguien que es más que Salomón. Muchos se convertirán al anuncio, creyendo al Profeta hecho Siervo doliente por amor: aquí hay uno que es más que Jonás.
 

Fuente:
Lectio Divina para cada día del año: Tiempo de Cuaresma y Triduo Pascual Lectio Divina para cada día del año: Tiempo de Cuaresma y Triduo Pascual

Autor: Zevini, Giorgio / Cabra, Pier Giordano

Textos bíblicos
Primera lectura:
Jonás 3, 1-10

Lectura de la profecía de Jonás 

El Señor se dirigió a Jonás de esta manera: 
—Disponte a ir a la gran ciudad de Nínive para pregonar allí el mensaje que yo te encargo. 
Partió Jonás al instante hacia Nínive de acuerdo con la orden del Señor. Nínive era una ciudad tan grande que se necesitaba andar tres días para recorrerla. Comenzó, pues, Jonás a recorrer la ciudad y estuvo un día entero proclamando: 
—¡Dentro de cuarenta días, Nínive será destruida! 
Los habitantes de Nínive creyeron a Dios, anunciaron un tiempo de ayuno, y desde el mayor hasta el más pequeño de ellos se vistió de sayal. Cuando el mensaje llegó hasta el rey de Nínive, este se levantó del trono, se despojó de su manto regio, se vistió de sayal y se sentó en ceniza. Luego, hizo pregonar en Nínive, por orden del rey y de los grandes del reino, este decreto: «Que no coman nada las personas ni los animales que no pasten los bueyes ni las ovejas, y que ninguno beba agua. Vístanse personas y animales con ropa de sayal; que toda persona suplique a Dios fervorosamente y que se convierta de su mala conducta y de la violencia de sus acciones. ¡Tal vez Dios se arrepienta, se calme el furor de su ira y no perezcamos!». Al ver Dios la actuación de los ninivitas y cómo se habían arrepentido de su mala conducta, se retractó del castigo que les había anunciado y no lo llevó a cabo. 

Salmo:
50, 3-4. 12-13. 18-19

R/. Tú, Dios, no rechazas el corazón dolorido y humilde.

      Apiádate de mí, oh Dios, por tu amor,
          por tu gran compasión borra mi falta;
          límpiame por entero de mi culpa,
          purifícame de mis pecados. R/.

      Crea en mí, oh Dios, un corazón puro,
          renueva en mi interior un espíritu firme.
          No me alejes de tu presencia,
          no apartes de mí tu santo espíritu. R/.

      No te satisfacen los sacrificios,
          si te ofrezco un holocausto no lo quieres.
          El sacrificio a Dios es un espíritu apenado,
          tú, Dios, no rechazas el corazón dolorido y humilde. R/.

Evangelio:
Lucas 11, 29-32

Lectura del santo evangelio según san Lucas

En aquel tiempo, reuniéndose mucha gente a su alrededor, Jesús volvió a tomar la palabra y dijo:
—Esta gente es mala. Pide una señal milagrosa, pero no tendrá más señal que la del profeta Jonás. Como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, así también el Hijo del hombre será una señal para esta gente. 
La reina del Sur se levantará en el día del juicio junto con todos los que forman esta generación, y los condenará; porque esta reina vino desde tierras lejanas a escuchar la sabiduría de Salomón, ¡y aquí hay alguien más importante que Salomón! 
Los habitantes de Nínive se levantarán en el día del juicio junto con toda esta gente, y la condenarán; porque ellos se convirtieron al escuchar el mensaje de Jonás, ¡y aquí hay alguien más importante que Jonás!

Color morado
Este color simboliza preparación espiritual. Simboliza humildad, penitencia, deseo y dolor. Se usa en Adviento y en Cuaresma, tiempos de preparación para la Navidad y la Pascua respectivamente. Además, en las celebraciones penitenciales y de difuntos.
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