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Miércoles de la 27ª Semana del T.O

Anteriormiércoles, 09 de octubre de 2019 Siguiente

Lecturas Bíblicas
Jonás 4, 1-11
85, 3-4. 5-6. 9-10
Lucas 11, 1-4
Liturgia
Color Verde
Ciclo C
Semana Salterio III
Héctor Valdivielso

Cita del día

Querido Jonás, ¡cómo te comprendo! También yo, en algunas ocasiones, quisiera escapar lejos de la lógica, para mí incomprensible, de Dios. Tantas fatigas pasadas por él, por su Reino, para serle fiel, para darle a conocer, y después todo parece «acabar de manera gloriosa», incluso para aquellos que ni siquiera se han dignado dirigirme una mirada. Tanto si trabajo como si me quedo mano sobre mano, al final todo parece continuar como siempre: buena parte de la gente sigue viviendo como si él no existiera, y él perdona a todos a la menor señal de arrepentimiento. ¿No resulta esto desalentador?
Sin embargo, son demasiados los momentos que se nos escapan. Él, por ejemplo, quiere que le oremos como Padre, quiere que le pidamos perdón y ayuda en los momentos de la prueba, quiere que no nos cansemos de recordar a todos que es misericordioso y está dispuesto al perdón. En suma, parece preocupado por hacernos comprender que entiende nuestra debilidad, que desea ser más amado que temido y que comprendamos que siempre está disponible para echarnos una mano todas las veces que hagamos ademán de volver a él.
Querido Jonás, este Dios tan incomprensible no pide otra cosa que podernos amar, y no pierde ocasión de invitarnos a dejarnos poseer por su misterio de amor, verdaderamente misterioso. A partir de ti y de mí, testigos impacientes de un amor dotado de unos perfiles demasiado humanos, demasiado limitados, demasiado controlables, alejado años luz del amor de un verdadero Padre, cuyo amor no conoce límites de este tipo. ¿Y si, en vez de angustiarnos e interrogarnos, nos pusiéramos a decir poco a poco, mirando al firmamento: «Padre»? Tal vez, también nuestro corazón sería capaz de comprender su lógica. A buen seguro, saldríamos de nuestra mezquindad para respirar el aire salubre de la inmensa compasión del Padre por todos sus hijos desgraciados.

Fuente:
Lectio Divina para cada día del año: Ferias del Tiempo Ordinario Lectio Divina para cada día del año: Ferias del Tiempo Ordinario

Autor: Zevini, Giorgio / Cabra, Pier Giordano

Textos bíblicos
Primera lectura:
Jonás 4, 1-11

Lectura de la profecía de Jonás

A Jonás se le invadió un profundo malestar, se enojó y oró al Señor con estas palabras:
—¡Oh, Señor! ¿Acaso no era esto lo que yo me decía mientras estaba en mi tierra? Por esto me apresuré a huir hacia Tarsis, porque yo sabía que tú eres un Dios benévolo y compasivo, lento para enojarte y lleno de amor; yo sabía que te retractas del castigo. Así pues, Señor, te ruego que me quites la vida, porque prefiero morir a vivir.
El Señor contestó a Jonás:
—¿Piensas que haces bien en enojarte de esta manera?
Jonás, por su parte, salió de la ciudad y se instaló al oriente de la misma; hizo allí una cabaña y se sentó bajo su sombra esperando a ver qué sucedía en la ciudad.
Entonces, el Señor Dios hizo crecer un ricino por encima de Jonás para dar sombra a su cabeza y librarlo de su enojo. Una gran alegría invadió a Jonás a causa del ricino. 
Pero al apuntar la aurora del día siguiente, Dios hizo aparecer un gusano que dañó el ricino hasta secarlo. 
Luego Dios hizo soplar un viento tórrido del oriente al tiempo que el sol, desde lo alto, abrasaba la cabeza de Jonás; este se sintió desfallecer y se deseó la muerte diciéndose a sí mismo:
—¡Mejor me es morir que vivir!
A lo que Dios replicó:
—¿Piensas que haces bien en enojarte por lo sucedido con el ricino?
—¡Claro que hago bien en enojarme hasta desear la muerte! —respondió Jonás—.
Le dijo entonces el Señor:
—Tú te lamentas por un ricino en cuyo crecimiento no has intervenido, que en una noche creció y en la siguiente se secó. ¿No voy yo a compadecerme de Nínive, esa gran ciudad en la que viven más de ciento veinte mil niños y en la que hay mucho ganado?

Salmo:
85, 3-4. 5-6. 9-10

R/. Tú, Señor, eres paciente,
          y lleno de amor.

      Apiádate de mí, Dios mío,
          que a ti clamo sin cesar.
          Inunda de gozo a tu siervo,
          que hacia ti yo me dirijo. R/.

      Tú, mi Dios, eres bueno y clemente,
          lleno de amor para quienes te invocan.
          Señor, atiende mi ruego,
          escucha mi voz suplicante. R/.

      Todas las naciones que forjaste
          vendrán, mi Dios, a postrarse ante ti
          y darán gloria a tu nombre.
          Pues tú eres grande y haces prodigios;
          tú, solo tú, eres Dios. R/.

Evangelio:
Lucas 11, 1-4

Lectura del santo evangelio según san Lucas

Una vez estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó de orar, uno de los discípulos le dijo:
—Señor, enséñanos a orar, al igual que Juan enseñaba a sus discípulos.
Jesús les dijo:
—Cuando oren, digan:
        Padre, santificado sea tu nombre.
        Venga tu reino.
        Danos cada día el pan que necesitamos.
        Perdónanos nuestros pecados,
        como también nosotros perdonamos
        a quienes nos hacen mal.
        Y no permitas que nos apartemos de ti.

Color verde
Este color simboliza esperanza, paz, serenidad y ecología. Es usado durante el Tiempo Ordinario, en los feriados y los domingos que no exigen otro color (solemnidades, fiestas de santos).
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